Un sistema de calentamiento sin una medición precisa es como conducir a ciegas. La elección entre un termopar tipo J, uno tipo K o una sonda Pt100 depende enteramente del rango de temperatura y el ambiente químico del proceso. Instalar el sensor incorrecto no solo da lecturas falsas, sino que puede llevar a una falla catastrófica del elemento calefactor por sobretemperatura.
Termopares para la industria del plastico
El termopar tipo J es el estándar de oro para la inyección y extrusión debido a su excelente sensibilidad en rangos de hasta 750 grados. Sin embargo, para procesos que exceden esta temperatura o requieren resistencia a la oxidación, el tipo K es la opción superior. Fabricamos estos sensores con vainas de acero inoxidable y resortes de protección para garantizar que sobrevivan al movimiento constante de la maquinaria.
Precision extrema con sondas Pt100
Cuando la aplicación exige una precisión de décimas de grado, como en la industria de alimentos o laboratorios, el sensor Pt100 es inigualable. Aunque es más frágil mecánicamente que un termopar, su estabilidad a largo plazo reduce la necesidad de recalibraciones frecuentes. Entender estas diferencias técnicas permite a nuestros clientes seleccionar la instrumentación que realmente protege su inversión y su producción.
