Las resistencias tubulares son la solución más versátil en el arsenal térmico industrial. Su capacidad de ser conformadas en casi cualquier geometría permite su uso en una vasta gama de aplicaciones, desde tanques de inmersión para aceites hasta sistemas de aire forzado. Sin embargo, su éxito depende de seleccionar el blindaje adecuado para el medio que van a calentar, evitando la corrosión prematura.
Calentamiento de liquidos y gases
Para el calentamiento de agua, aceites térmicos o soluciones químicas, la densidad de carga (vatios por centímetro cuadrado) debe ajustarse cuidadosamente para evitar la carbonización del fluido o el daño al elemento. Utilizamos vainas de Incoloy, cobre o acero inoxidable según la agresividad química del medio. Esta personalización asegura que la transferencia de calor sea eficiente y que el proceso se mantenga dentro de los parámetros de seguridad.
Versatilidad en hornos y secado
En procesos de curado o secado, las resistencias tubulares aletadas aumentan la superficie de contacto con el aire, permitiendo una transferencia térmica superior sin sobrecalentar el elemento. Su robustez las hace ideales para hornos industriales donde la fiabilidad es crítica. Al fabricarlas a la medida, podemos adaptarlas a ductos de ventilación existentes o estructuras de hornos antiguas, revitalizando equipos sin necesidad de inversiones masivas.
